Aunque Nueva York es una ciudad inmensa, dispone de una red de transporte público que nos permitirá movernos donde queramos de forma más o menos rápida.
El precio del transporte público es bastante asequible y no tiene nada que ver con ciudades como Londres.
El metro es la forma más rápida para recorrer grandes distancias.
Moverse en autobús por Nueva York puede ser realmente complicado y además no es muy rápido. Es recomendable para cortas distancias o para recorrer las grandes avenidas sin meternos al metro. Los precios y el horario son los mismos que en el metro.
Planos de autobuses:
Los taxis de Nueva York son una gozada, amplios, con pantalla para que pongas lo que quieras (o el gps para ver que no te engañan...) y con precios bastante asequibles. Un trayecto medio por Manhattan sale por unos 10$. Es el medio de transporte ideal para cuando cae el típico chaparrón en Nueva York.
Para movernos por Manhattan, alquilar un coche es una opción poco recomendable, ya que en Nueva York encontraremos atascos frecuentemente y los parkings tienen precios excesivos. Mucha gente que hace una ruta por la costa este opta por dejar el coche fuera de Manhattan y desplazarse al centro en transporte público.
Alquilar es la mejor opción para visitar las ciudades cercanas, ya que el precio del transporte público es realmente elevado.